Qué es y qué no es la compasión.

Si te detuvieras a buscar en internet sobre este término, para Wikipedia la compasión es un sentimiento humano que se manifiesta desde el contacto y la comprensión del sufrimiento de otro ser.

El término compasión proviene de “cumpassio” en latín, que fue la unión de dos palabras, “cum” que significa “con” y el verbo “patior” que se traduce como “padecer”.

La compasión es un sentimiento de aquél ser humano al que le importa solidarizarse con el sufrimiento ajeno, hasta comprenderlo y compartirlo para tratar de aliviarlo en algún sentido.

En ocasiones, cuando escuchamos la palabra compasión parece que implica connotaciones de indulgencia y de que todo está permitido.

De hecho, pueden surgir pensamientos del tipo; “si practico la compasión, es posible que me convierta en una persona débil, que siente lástima por otros seres, que es vulnerable y blanda”.  

Sin embargo, pensar en una persona compasiva y asociar esos adjetivos a ella, es algo que no se corresponde con lo que en realidad es la compasión.

Qué no es ser compasivo.

Convertirte en una persona con habilidades compasivas no implica sentir lástima por los demás. Porque cuando sentimos lastima por otra persona, esta postura no mejora a la persona quien lo recibe sino todo lo contrario.

Es decir, cuando sientes lástima por otro ser humano, automáticamente le envías y proyectas en él un mensaje de inferioridad.

Algo así como menciona Gonzalo Brito, uno de los mayores expertos en el trabajo de la compasión que existen en el mundo en su blog:

“No hay humanidad compartida, sino que esta sensación de que lo que le pasa al otro nunca me pasará a mí, y eso no es amable ni útil, sino que es un pensamiento ignorante de cómo es la vida realmente” La compasión surge desde la comprensión humilde y aterrizada de hoy por ti, mañana por mí”.

Practicar compasión tampoco implica constantemente sonreír a los demás a diestro y siniestro como si estuviésemos poseídos por algún tipo de estupefaciente psicotrópico y tuviéramos la sensación de que el mundo es “color de rosa”.

Qué es ser compasivo.

Por otra parte, ser y vivir con actitud compasiva implica más bien tener valor, coraje y valentía para tomar decisiones y afrontar la realidad de las cosas en momentos desagradables y de dolor.

En adición, considero que mostrar una actitud de compasión como forma de vida tiene que ver con ser una persona auténtica con sus principios, sus valores y capaz de poner límites sanos en sus relaciones para prevenir malos entendidos que conducen al sufrimiento.

De hecho, si lo piensas, gran parte del sufrimiento humano proviene de nuestras relaciones insatisfactorias con los demás.

Asimismo, por mucho que intentes evitar, despotriques acerca de esa persona que te cae tan mal, te guste o no estamos interconectados de alguna manera.

Cuando decides tomar la determinación de comunicar aquello que te molesta con el objetivo de vivir una vida satisfactoria y alejada del abuso y de la falta de respeto, tu fortaleza, equilibrio interior y la claridad personal florecen sin necesidad de fingir esto.

En definitiva, por compasión entiende esa habilidad innata del ser humano que conlleva una actitud de apertura, flexibilidad y sensibilidad.

Es decir, una actitud abierta a los sentimientos, sensaciones y pensamientos propios que nos generan dolor como a los de los demás, sumado a la motivación de tratar de aliviar y prevenir ese sufrimiento tanto en uno mismo como en los otros.

Por esto precisamente, el mostrar una actitud compasiva requiere realmente valor.

Porque no es fácil poner límites, afrontar lo que nos incomoda ni tratarnos con amabilidad y con cariño cuando cometemos errores.

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