Vivimos en una época donde lamentablemente las parejas se acaba separando al poco tiempo de prometerse en parte por carencias en su comunicación personal.

Existe una menor tolerancia al conflicto y al malestar emocional que se produce cuando no te entiendes con la persona a la que amas.

Cuestiones relativas a sobre si es la relación que quieres, discusiones o la falta de información son la base de muchas rupturas.

No encontrar un punto de comunicación óptimo entre tu y tu pareja, suele ser motivo de peso para generarte dudas suficientes para plantearte terminar con una relación.

 

¿Falla tu comunicación o falla la otra persona?

Si tienes la sensación de que las cosas son siempre igual entre tu pareja y tu e incluso que no te aporta mantener una relación así. Es posible que ambos estéis enfrascados en un patrón de comunicación permanente e inflexible.

Has vivido varias rupturas y has decidido pasar página. La decisión fácil parece que es acabar con alguien porque “no te llena” o porque «no sois compatibles». Pero antes de decidir si quieres o no seguir con alguien, primero revisa de qué manera  te estás comunicando.

Es posible que si logras expresar mejor, tu pareja entienda con claridad lo que necesitas de ella. Igual no necesitas buscar más el amor, igual ya estás con la persona ideal y lo que falla es tu comunicación con ella.

 

Cuando se pierde el foco de la comunicación.

Cuando crees que tu pareja no te entiende o que no os entendéis, seguro que existen interferencias entre vosotros a menudo imperceptibles. Que nacen de la manera de percibir y de elaborar lo que pensáis el uno del otro.

El problema en la comunicación en las relaciones suele iniciarse por falta de información. No comprendo qué está pasando. ¿A qué vienen esos enfados injustificados?

¿Qué es lo que le molesta tanto?. ¿qué no comprendes? ¿es por tu forma de comunicar? ¿es por la de él? ¿de quién es la culpa?

Puede que te haya sucedido que has empezado a discutir con tu pareja sin tener claro el porqué. Que por unas palabras que dijiste respecto a una situación,  ya comenzó una discusión que no acabó en horas. Igual llevaste a cabo ciertas actitudes de las que en ese momento, ni fuiste consciente.

 

Qué actitudes ponen en peligro tu relación.

Al tratar de imponer tus creencias creyendo que son de más valor que las de tu pareja. Omites la comunicación.

Dar la razón sin realmente estar de acuerdo evitando un posible conflicto a la larga reduce la calidad de tu relación.  Al dar la razón al otro sin así sentirlo, impides que se expresen las verdaderas necesidades de ambos ante una situación que genera confrontación.

Criticar a menudo pensamientos, costumbres que el otro tiene. Las relaciones no son más transparentes ni ganan en confianza por decir lo que sientes a la persona que más quieres sobre lo que te molesta de ella.

A veces las criticas sobran y solo alimentan la ira. A veces sólo es necesario observar, escuchar y tocar.

Omitir interesarte por el punto de vista de tu compañero o compañera y tampoco dejar que se exprese con plenitud. Interrumpiéndola con frecuencia. O dando por hecho que no sabrá como afrontar una situación.

Presuponer que lo sabes todo de la persona con la que estás.

Supones y crees que sabes identificar a la perfección lo que le pasa a tu pareja sin preguntarla o sin hablar con ella.

 

Como mejorar tu comunicación con la persona que quieres.

Deja la mentira a un lado. Piensa que vas a compartir con tu pareja un pedazo de tu tiempo que es limitado. Igual es posible que pases toda tu vida con ese chico, con esa mujer. ¿Te gustaría vivir en una mentira?

La confianza y el respeto se pierden cuando existen mentiras respecto a sentimientos y hechos.

Respeta y no faltes al respeto si crees que te lo faltan. Intenta recordar cuando discutes o cuando estás en desacuerdo con tu pareja, que es alguien a quien amas y trata de volver al momento presente o aplazar las conversaciones subidas de tono para un momento más tranquilo.

Manifiesta aquello que te moleste de tu relación sin miedo pero siempre y cuando sepas que tu, cambiarías algo que la moleste a ella.

Si os queréis, con pequeños ajustes será suficiente. No puedes pretender que alguien deje de hacer algo que siempre ha hecho por el mero hecho de decírselo.

Haz algo diferente. Haz tu comunicación diferente, ya sea empleando otro ritmo, otro tono en tu voz o usa más tu lenguaje no verbal para hacer llegar el mensaje que quieres hacer llegar.

Negocia y cierra acuerdos. Por negociar entiende el alcance de un punto intermedio beneficioso entre tu pareja y tú, que os permita ser felices a los dos. Donde no sientas que pierdes una parte importante de lo que eres como persona.

Acordando reglas para evitar que sucedan nuevos conflictos o al menos para saber gestionarlos cada vez mejor. Emplea la asertividad cuando exista un conflicto.

Este proceso consiste en expresar lo que sientes y tus ideas mediante palabras, gestos de manera relajada. Sin entrar en una batalla, donde a la vez buscas conocer los sentimientos del otro para conocerlo mejor y llegar a soluciones.

 

El papel de un psicólogo.

Un psicólogo por ejemplo, te ayuda a detectar y gestionar aquellas dificultades sobre si continuar con tu pareja actual es lo que quieres.

También a mejorar tu comunicación y detectar qué partes de ella están poco desarrolladas y juegan en tu contra a la hora de relacionarte con los demás. Cuando consigues hacer entender tu punto de vista, puedes establecer un punto de partida óptimo entre tu pareja y tú.

Puedes empezar a mejorar tu comunicación personal y tus relaciones ahora mismo si lo deseas con consulta online.

Para  mejorar tu comunicación te recomiendo una serie de libros que en su momento a mi me ayudaron mucho a darme cuenta de cómo me expresaba.