¿Sueles contrastar lo que oyes, ves y sientes con tus propias creencias? ¿eres consciente de qué principios personales te mueven en la vida? ¿sabes distinguir y poner en cuarentena todas las opiniones ajenas de tu sistema de valores?

¿Acostumbras a tomar distancia de la información que recibes y te quedas con la que crees que te puede aportar? ¿o a veces sueles aceptar sin poner en duda los mensajes que escuchas?

Asegúrate de que lo que opinas de tu vida y de tus relaciones personales proviene de creencias que has puesto en duda y desarrollado por tu cuenta. Cerciórate de generar una ilusión fuerte, incapaz de quebrarse por opiniones ajenas.

Si crees y actúas en base a algo simplemente porque te lo han dicho, por convención social, por refranes populares que te han repetido hasta la saciedad pero no te has parado a cuestionar, en cierta forma no eres libre.

Eliges vivir en cajas de tradición y seguridad. Pero tu vida te pertenece en exclusiva a ti pese a que a otros les pese. Tus padres, amigos o pareja pueden intentar darte sus mejores consejospara que hagas aquello que ellos creen lo mejor para ti. Pero tu propia naturaleza es solo tuya.

 

Crea tus propias reglas, crea tu libertad.

Si quieres sentirte libre crea tus propias normas de vida. Crea un sistema de principios y de actitud vital. Créate uno si. Uno que provenga en exclusiva de ti. Que hayas sopesado con tus creencias, con la forma que te parece que tiene que ser vivida tu única vida.

Hazte preguntas,medita,  plantéate lo que te sucede desde diferentes puntos de vista. Piensa en aquello que te pasa cuando te comportas de una manera que no te gusta.

Piensa en ello, reflexiona por qué lo haces y haz que la próxima vez sea diferente. Diferente porque has dedicado tiempo a establecer una regla propia, interna, personal y justa para ti más acorde a lo que quieres ser.

Cuando construyes una moral a partir de tus creencias, con cuidado, sopesando las consecuencias negativas que podrían surgir cuando la aplicas, te será más fácil afrontar situaciones de crisis.

¿Por qué? Porque has construido tus propios principios desde tus propios razonamientos sobre lo que es adecuado para vivir la vida que quieres vivir. No te has descargado los valores de internet, ni de un curso online. Proceden de ti. Por ellos al crear normas morales te facilitas actuar libremente, y por ende ser feliz sin depender de otros.

 

Cómo empezar a crear un sistema de valores.

Un sistema de valores no se crea ni se puede aunque lo intentes, de la noche a la mañana. En función de tus experiencias vitales, lo que te ha sucedido en el pasado y lo que eres ahora puedes generar uno si lo deseas.

Para comenzar creando una regla simplemente pregúntate qué cosas ahora mismo te incomodan, te dan miedo, te disgustan y te limitan. No te centres en los demás, en las deficiencias ajenas. Céntrate en lo que no te parece adecuado de ti para ser feliz y sentirte mejor.

A lo mejor, odias entrar en estado de ansiedad cada vez que hablas en público. O cada vez que tu pareja te recrimina una actitud. A lo mejor te incomoda cómo reaccionas cuando conoces a alguien por primera vez.

A continuación haz memoria, piensa en aquellas situaciones que te salieron como querías, recuerda exactamente qué palabras oíste, que personas viste, qué te decía, cómo actuaste y qué sentiste. Como cuando lograste que te contratasen en un trabajo indefinido.  O cuando conseguiste conquistar al chico de tus sueños.

Lo creas o no, consciente o inconscientemente seguiste unos patrones, llevaste a cabo una serie de pasos  para lograr lo que querías, haz memoria y establece una regla que puedas aplicar en el futuro para conseguir un resultado parecido al que obtuviste.

 

¿Con escribirlo es suficiente?

Ojalá fuese tan fácil pero no. Escribiendo tus principios en un papel ayudas a soltar el lastre mental. Descargas por escrito tus pensamientos y liberas espacio de tu memoria para prestar atención a nuevas oportunidades.

Pero para poder recordar estas reglas cuando te sucedan las situaciones donde te gustaría aplicarlas, hay que interiorizarlas.

Para interiorizar tus propios principios establece diálogos contigo, con múltiples preguntas, buscando siempre desconfirmar aquello que has establecido como adecuado para ti. Un ejemplo personal es: “ Miento o intento parecer algo que no soy solamente cuando mi vida está en juego o la de alguien importante para mi”.

Esta regla puede parecer limitante, tajante. Pero para llegar a ella he dedicado un tiempo en preguntarme tanto por escrito como mentalmente, por qué diablos es adecuada para mi.

Con preguntas del tipo: ¿porque no mentir a mis amigos? ¿qué puede pasarme por mentir si quiero lograr impresionar? ¿necesito impresionar o mentir para sentirme feliz? ¿es malo mentir? ¿puedo mentir para salvar mi vida? ¿qué sucede si miento?…

Este es un ejemplo de algunas de las casi cien preguntas que suelo hacerme para cada regla que establezco en mi vida. Obviamente toda regla tiene excepciones y en este caso, la excepción que he aplicado es que mentiré para salvaguardar mi vida.

A través de la consulta online puedes aprender con detalle cómo crear tu propio sistema de valores y sentirte mejor contigo mismo. Ya posees las estrategias para cambiar aquello que quieras cambiar, quizás esos recursos personales que tienes están llenos de polvo. Pero seguro que los tienes.

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