Antes de comenzar este post, no quiero desmerecer los anteriores que he escrito hasta la fecha pero debo reconocerte que quizás este el primero que escribo totalmente concienciado de poder ayudar al máximo número de personas posibles.

He decidido dejarme de clasicismos, de topicazos en cuanto a psicología y tirar por el camino que más me apasiona, porque estoy seguro que hay personas como tu que agradecerán la sinceridad y claridad antes que las palabras que no aportan nada que ya sepas.

Supongo que en algún momento de la vida te has llegado a preguntar hacia dónde te estás dirigiendo. Quizás te lo preguntes ahora.

Es posible que sientas un vacío en lo más profundo de tu ser. Por no saber con seguridad hacia donde estás yendo y si ese camino es el adecuado para ti.

Pero antes de comenzar el post y de que sigas leyendo pregúntate lo siguiente. ¿Qué cosas y aspectos de tu vida actual crees que van a mejorar con el paso del tiempo y que problema tienes con poder cambiarlos ya?

 

El mito de que el tiempo todo lo cura

Existe hasta un libro bajo este título publicado en habla hispana y por una reconocida editorial. Genial. Está claro que vivimos en una sociedad donde existe la libertad de opinión y de expresión pero no es el mensaje adecuado que una persona deba aprender. Ni sus hijos.

El tiempo no todo lo cura. Más bien diría que el tiempo todo lo destruye si no pones actitud y valor en vivirlo plenamente.

Es decir, si tu actual situación laboral te agota pero quieres mantener tu puesto al menos tres años más para hacer el dinero suficiente para comprarte una casa, el día que te compres esa casa, ¿como sabrás que realmente eres más feliz?

Una planta si no recibe su dosis diaria de agua no mejora con el tiempo sino que se pudre. Tus mejores amigos desaparecen si no les escribes. Si no muestras interés real en ellos.

Tu pareja pierde esa sensación de cariño hacia ti cuando das por hecho que estáis juntos y no tomas una actitud de demostrarle que le quieres al menos una vez a la semana.

¿Cómo mides tu felicidad? ¿en base a objetivos futuros materiales?¿respecto a tus progresos alcanzados en comparación con el año pasado?

El futuro está solo en tu cabeza

Igual estás atravesando una etapa en la que deseas libertad. Entonces no tienes tiempo para parejas, para relaciones sentimentales. Estás centrado en tu trabajo, en tus proyectos entonces te dices que cuando tengas tiempo libre podrás atender a posibles relaciones.

El tiempo pasa por igual para todos y nadie te asegura que tus habilidades para relacionarte con alguien que podría ayudarte a formar una familia no se marchiten. ¿Quién te asegura que inhibir ciertos comportamientos ahora te proveerá de un mayor bienestar futuro

Si buscas encontrar un sentido a tu vida en algunos sitios recomiendan que lo visualices. Que sientas como si ya estuvieses viviendo lo que quieres vivir. Esta técnica puede resultar poderosa y no niego que sus beneficios tiene.

Aunque como sabes, el futuro está en tu cabeza y planificar tu futuro ideal puede resultar frustrante porque, ¿qué pasará cuando pasen esos tres años reales y no hayas conseguido nada de lo que visualizaste? ¿volverás a visualizar otra vida para los otros próximos tres años?

Nos dicen que en la vida hay que especializarse. Encontrar tu propio camino y seguirlo. Pero, ¿y si no hay camino que buscar? ¿y si no hay objetivos que seguir? ¿qué te puede pasar? ¿qué te queda para ser feliz? . Qué agobio.

Pues no. Piénsalo. ¿Qué recursos te quedan para ser feliz?. En sí es una pregunta ridícula. Tu te tienes a ti. ¿Te tienes a ti en el futuro? No lo sabes a ciencia cierta si te tendrás dentro de dos horas.

Igual te golpea un jarrón de trescientos kilos en la cabeza. ¿Te tienes a ti en el pasado? No. Obviamente lo vivido, vivido está. ¿Entonces qué?

 

Cuando se pierde el foco de lo que importa

A mi me ha pasado. Estudié un master en dirección deportiva, planifiqué mi futuro entorno a él. Pasaron los años y nada de lo que imaginé sucedió. Ni pude entrar en algún equipo profesional de prácticas y me di cuenta de lo difícil que era entrar en el mundillo del deporte de élite.

El futuro es perfectamente válido si es usado para automotivarse. Pero no es válido para más que eso. Pensar en tu futuro, o hacerte una idea de cómo quieres que sea puede servirte como un recurso, un complemento que te sirva de ilusión. Solo eso.

¿Eres realmente feliz cuando planificas tu futuro y remas hacia él como un burro con la venda puesta en los ojos? ¿qué pasa si por el camino te suceden cosas que te hacen plantear tus objetivos? ¿cómo las vas a tener en cuenta? Sería dilapidar tus sueños, ¿no?

Renunciar a tu futuro implicaría no seguir tu camino. Significaría que vuelves estar perdido en la vida mientras ves que tu entorno más cercano avanza.

Fulanito se compra una casa y menganita tiene su primer hijo.  Por lo que deberías repensar otro futuro. Y así sucesivamente pero, ¿hasta cuándo?

Y si en efecto tuvieses la fantasía y la suerte de lograr con detalle todo lo que imaginaste que lograrías, ¿cómo sabes que serías más feliz de lo que ya eres? ¿cómo sabes que lo que imaginas con tener o ser te hará más feliz o es lo que quieres? ¿cómo tienes esa seguridad?

¿Cómo sabes que vas a ser mejor persona, o vas a tener mejor salud o vas a ser más afortunado ahora que dentro de cinco años? ¿tienes un plan? y aunque lo tuvieras, ¿Puede lograr ese plan que dejes de pensar que tu vida actual no merece ya la pena?

 

Visualízate desde lo que ya eres

El futuro es imaginario. Ponlo a jugar a tu favor para lograr tus objetivos pero hazlo de forma realista. Si no sabes qué es lo que quieres en la vida, de nada te sirve pensar en el futuro porque no sabes ni por dónde empezar.

Si te hallas en un momento donde crees que estás perdiendo el tiempo, que tu vida es un sin sentido y que realmente no sabes a donde te va a llevar aquello que sea lo que estés haciendo pregúntate. ¿Qué es lo que estás haciendo? Ahora mismo. ¿Qué haces?.

¿Dónde estás? ¿quién te acompaña? ¿qué objetos hay a tu alrededor? ¿qué libros, personas, paisajes tienes ahora mismo delante de tus narices? Anótalo. Anota todas aquellas cosas que te rodean en un papel.

Una detrás de otra sin filtro. Anota a lo largo del día e incluso de la semana qué experiencias has tenido, que lugares visitado, que cosas has visto, oído y tocado.

Contrasta si es algo que sueles experimentar con frecuencia.

Ahora elige todos esos comportamientos que no te gustan de ti, escribe todas esas preocupaciones que tienes respecto a tu futuro,tu pasado, el trabajo y tus relaciones.

Escríbelo todo. Todo lo que te preocupe. Provengan de personas y situaciones externas a ti o no.

¿Ya lo tienes?

 

El secreto es que no hay secreto

El sentido de la vida ya lo tienes delante. En forma de listas. Por escrito. Puedes sentir ganas de tomar acciones para resolver inmediatamente algunas de tus preocupaciones.

Eso es una manera de que tu vida tome sentido pero es demasiado simple para saber hacia donde dirigir tus pasos. Los problemas que hayan surgido en tu vida pueden no depender de ti.

Para descubrir el sentido de tu vida no necesitas leer autoayuda. No necesitas imitar a otros que han logrado aquello que se supone que deseas. Para descubrir el sentido de tu vida debes pasar un mal rato.

Un mal rato al sentarte delante de un cuaderno a descubrir lo que realmente te mueve y darte cuenta de que igual has estado equivocado durante mucho tiempo.

Pero no estás entrenado para soportar frustración ni malestar. No nos entrenaron de pequeños a manejar la frustración. El único secreto que hay detrás del sentido que quieres encontrar en tu vida es que no hay secreto.

¿Cuántas veces te has sentado delante de un papel con ganas de escribir y volcar tus ideas para ganar espacio mental? ¿No te ha sucedido que después de plasmar por escrito lo que te sucedía, te encontrabas mejor?

 

Encontrar tus propios valores puede resultar chocante

Igual llevas toda la vida creyendo que el amor es un valor fundamental para ti. Que el amor es y ha sido el eje de tu vida. El sentir amor por parte de los demás y de tus seres queridos.

Cuando quizás lo que sientes en la vida real es que ese amor te paraliza, te ata y te ancla a vivir en unas situaciones específicas.

Puede que al diseccionar tu escala de valores reales te des cuenta de que tu valor principal es la libertad o la independencia emocional. Que para ti sea en verdad, más importante sentirte libre para poder viajar, emprender y establecer relaciones con quien quieras.

Sentarse y preguntarse qué valores están detrás de todas esas cosas que te molestan. Es decir, si escribiste en tu lista de comportamientos que no te gustan, por ejemplo, que odias a las personas que cuentan mentiras, la honestidad y la sinceridad son valores reales que valoras.

Si no has hecho el ejercicio, coge un bolígrafo y un papel y escribe todo lo que detestas de la vida y de ti.

En base a todo lo que escribas podrás ir obteniendo cada uno de tus valores fundamentales de vida. Seguramente saques cinco aunque si sacas diez o más, genial.

 

Para qué los valores personales

Para vivir feliz y encontrar personas afines a ti, con las que te sea más fácil sentirte en plenitud. Atraer situaciones diseñadas y preparadas en especial para alguien como tu.

Para tomar mejores decisiones, para sentirte congruente en tus actos y tus sentimientos. Quien sabe si para crear tu propia empresa o encontrar el empleo de tu vida.

Sea para lo que sea, cuando actúas con la seguridad de saber qué valores son importantes para ti, y sabes además por qué lo son, tu vida se convierte en una rueda de ilusión y entusiasmo.

Además ya no es solo por ti. Tus relaciones personales pueden mejorar en cuanto aprendas a averiguar qué clase de valores tiene la gente que te rodea.

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